Castro de Santa Águeda

Santa Águeda es quizás el más conocido de los castros de la región; ubicado en la parroquia de San Vicente de Reádegos en la cima de una colina a una altitud de 682 m, entre los ríos Miño y Barbantiño. Es un yacimiento de la Edad de Hierro.

En el interior conserva restos de una antigua ermita sometida a la invocación de Santa Ádega, que dio nombre al castro, lo que demuestra la existencia de un culto pagano que se cristianizó. La planta de la antigua capilla dedicada a la santa da nombre al lugar.

Con respecto a las historias contadas sobre la capilla, la más conocida es la que dice que dos parroquias disputaron la imagen de la Santa, luego se hizo una especie de apuesta y el ganador la llevó a su parroquia, pero al día siguiente desaparecía y regresaba a su lugar original, a la capilla en la colina, esto sucedió varias veces, hasta que los vecinos que se creían poseedores de la imagen, decidieron destruir la capilla del monte, de tal manera que la Santa así, al no tener su capilla, no tuviera más remedio que quedarse en la nueva casa. Hay numerosas historias sobre este lugar, una de ellas cuenta que los moros vivieran en él. Según la leyenda, los moros escondieron un tesoro en el castro. La montaña está hueca y, en las minas, los moros conservan mucho oro. Una vez, un anciano pasó con una manada de bueyes cerca del castro y los moros le ofrecieron oro y terminaron comprándole los bueyes. Cuando iba a entregarlos a los moros y ya estaba entrando con ellos, un viejo moro, haciéndole oler todo a su alrededor, dijo: “¡Huele la carne de cristianillo! El anciano tuvo un buen susto, pero no le hicieron nada. También se dice que entre el castro de Santa Águeda y el castro de La Magdalena hay una viga dorada que solo será descubierta por la rueda de un carro o la pata de una cabra. Pero es peligroso tratar de descubrirlo porque hay un rayo de fuego y otro de alquitrán que puede explotar.

La energía del lugar es muy fuerte e incluso se pueden percibir “presencias”, los elementales, la propia naturaleza en estado virgen… los pájaros no cantan en este lugar, se oyen en los alrededores, por lo que su silencio te impactará.

Ven a descubrirlo tú mismo/a…